miércoles 11 de noviembre de 2009

Cine Fantástico en Argentina




Desde el comienzo de Farsa, con aquel auspicioso debut que fue la primer Plaga Zombie (allá por el 97), hubo una increíble proliferación de productoras locales que se animaron a realizar largometrajes orientados al fantástico, género históricamente ignorado por el cine mainstream (si es que tal cosa existe) en Argentina.

Pero con el tiempo la situación cambió. A fuerza de nuevas productoras que impulsaron sus proyectos desde lugares de exhibición alternativos, el cine fantástico argentino comenzó a ganarse, a puro nervio, más público. Desde la citada Farsa, pasando por Paura Frics, o directores como Daniel De La Vega, Tetsúo Lumiére (que presenta su nuevo largometraje: TL-2, en la competencia oficial del actual festival de Mar del Plata), Mad Crampi o Fabián Forte, entre muchísimos otros, ellos pudieron construir un cine fantástico argentino, siempre al margen de los sistemas de distribución y exhibición oficiales, que de manera equivocada consideran que este cine no puede ser potable comercialmente.

Pero lo más terrible del asunto no es que en Argentina estos proyectos suelan autofinanciarse con poco dinero y sin ningún tipo de apoyo oficial, sino que incluso en el exterior (principalmente en Estados Unidos y España) el fantástico argentino suele ser mucho más valorado que en nuestro propio país.

Sobre este tema, y algunos otros, habla Jimmy Crispin, realizador de Ultra-Toxic, una pieza clave de este movimiento y un probablemente el mejor cyber-punk realizado en Argentina. Jimmy tuvo la suerte de estrenar su film en el Tita Merello, junto a Mondo Psycho (2006), de Mad Crampi. Esta entrevista fue realizada al momento del estreno de su film.

Primero la pregunta obvia: ¿cuáles son tus influencias?

Podemos decir que tomé de todos lados: de literatura y también del cine. Una mezcla un poco de Henenlotter, Tsukamoto…de cosas te diría hasta de Jarmush, que no tiene mucho que ver, pero mas que nada te diría que son, por lo menos para esta peli, Tsukamoto y Henenlotter.

Henenlotter y Tsukamoto, ¿en qué crees que te influenciaron?

En la parte estética te diría Tsukamoto, y de Henenlotter las partes delirantes, como por ejemplo cuando están cogiendo y la mina revienta. Igual traté de hacer una mezcla, de no hacer Tetsuo (1989) porque no tenía sentido, es una película que está hecha y nunca podría hacer, lo que hizo Tsukamoto es inalcanzable.

¿Dónde habías trabajado antes de este proyecto y en que te ayudó tu experiencia previa?

Ya había hecho el sonido de Los Inquilinos del Infierno (2004), también habíamos hecho Run Run Bunny (Mad Crampi, 2003), que costó un montón. Pero filmar no es imposible, y haber hecho cortos y una peli como Bunny, que tiene mucho elementos y costó poca plata, te hace dar cuenta que no es imposible filmar así, que de hecho podés hacer una película con casi nada, y esos pequeños conocimientos de producción te ayudan bastante, vas aprendiendo con el tiempo a que sea más fácil.

¿Cómo ves el circuito fantástico que se está dando desde hace un tiempo?

Son las películas a las que yo apuesto, digamos porque, la mayoría de estas pelis como RRB o Mala carne no tratan de hacer cine ni clase Z ni B, sino que tratan de ofrecer otra clase de cine, y por ende tienen poca difusión. Es difícil hacerlas, pero en los últimos años las producciones de este tipo se fueron agrandando bastante.

¿Qué cine estas viendo?

Miro para atrás, generalmente los ochenta para bajo, cosas más raras, me fanaticé con el cine de Richard Kern. Cine actual miro oriental: Japón Tailandia y China, allí encuentro cosas nuevas o distintas maneras de contar. Veo películas occidentales, obvio, y hago películas occidentales, porque no pretendo hacer películas orientales porque no soy oriental, ni pretendo serlo. También cine italiano, principalmente de terror, o de Turquía, de explotación. Me fanatiza material como la Star wars turca, que es pura basura pero que me puede divertir mucho.Ya lo dijo John Waters: “cualquier película de Meyers, Gordon- Lewis o William Castle me divierte más que cualquiera de Orson Welles”, y es así, por lo menos desde mi lado. Me siento más cercano a ellos. No estoy en contra de ese cine pero me interesa mucho más ver lo que se hace con nada, y que tiene cierto aire de personalidad extraño. Busco cosas nuevas dentro del cine, pero más que nada mirando para atrás.

Martín Fernandez Cruz

Trailer de Ultra-Toxic

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